COMUNICADO DE PRENSA

 

El 28 de noviembre de 2017, durante su viaje a Burkina, Emmanuel Macron prometió el levantamiento del secreto de defensa en estos términos «He tomado la decisión, en respuesta a las peticiones de la justicia burkinabesa, de que todos los documentos producidos por las administraciones francesas durante el régimen de Sankara y tras su asesinato, […] cubiertos por el secreto de defensa nacional, sean desclasificados para ser consultados».

Una serie de artículos publicados en el bimensual burkinabé “Courrier Confidentiel”, uno de los más serios del país, contiene numerosas revelaciones, a menudo testimonios, que parecen demostrar que, en realidad, las autoridades francesas no han mantenido las promesas del presidente francés.

Por ejemplo, varios militares y gendarmes burkinabeses afirman la presencia de agentes de la DGSE llegados, el 16 de octubre de 1987, es decir el día posterior al asesinato de Tomás Sankara, para destruir las escuchas telefónicas en los servicios de la gendarmería burkinabesa. Uno de ellos cita incluso al capitán Paul Barril. Estos hechos, si fuesen verificados, probarían una cooperación estrecha entre los servicios secretos franceses y los autores del complot para destruir las pruebas de la participación activa de Blaise Compaoré y de otros oficiales en la conspiración para asesinar al presidente Tomás Sankara.

En cambio, parece que ningún documento desclasificado alude a esta colaboración. En un artículo fechado el 5 de marzo, el periodista afirma, a propósito de los documentos enviados, que «no se trata de archivos desclasificados», sino de «archivos diplomáticos».

Por supuesto, estas revelaciones tienen que ser confirmadas. Pero para ello se necesita una cooperación sincera entre las autoridades francesas y burkinabesas, lo que no parece ser el caso.

En el momento en el que la imagen de Francia en África del Oeste se degrada, esta postura poco respetuosa hacia la justica y el pueblo burkinabeses no puede más que reforzar el sentimiento de desconfianza hacia Francia, que se extiende en particular en Burkina, Malí y Níger. Se supone que el presidente Macron representa al pueblo francés. No se puede permitir hacer a todo un pueblo promesas que no puede cumplir.

Exigimos que Francia desclasifique y envíe sin retraso a la justicia burkinabesa «todos» los documentos desclasificados concernientes al asesinato de Tomás Sankara.

Pedimos a los electos de la República y a la población francesa que se hagan oír a fin de que Francia mantenga sus promesas.

Tras los largos años oscuros del régimen de Blaise Compaoré, que han bloqueado los avances de la justicia hacia la verdad, es en Francia hoy donde está el bloqueo. Esto debe terminar.

15 de marzo de 2021

en Ouagadougou, Bobo Dioulasso, Paris, Berlin, Barcelone, Dakar, Ottawa, Turin, Bamako, Las Palmas de Gran Canaria, Ajaccio, Montpellier, Nîmes,

Red internacional Justicia para Sankara, justicia para África

Contacto:[email protected]

Traducción : Juan Montero Gómez

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